El advierte a Yam que le aguarda un duro combate, ya que Baal está asistido por las diosas Anat y Astarté. Chusor, el dios artesano, forja para Baal dos grandes mazas, gracias a las cuales consigue la victoria, y así el reconocimiento a su supremacía real sobre los dioses. Al rechazar las pretensiones del dios del mar, principio de la muerte y el desorden, Baal salva al universo de un retorno al caos.
Fuente: "Historia de las religiones Siglo XXI" de André Caquot y Henri-Charles Puech
